lunes, 20 de enero de 2014

DENTRO DE LA ETICA Y VALORES ESTA EL SER BUENAS PERSONAS


“PATEANDO TACHOS”

 
Sin pedir nada a nadie, ni al amanecer, ni a Dios, la esperanza entre sus dedos y en sus ojos el sol. El frio en sus huesos,  de las miradas de los “cuerdos”, ante sus pupilas somos todos cerdos. No espera nada de nadie solo que lo dejen ser el  mismo, el de ayer y hoy el sin voz ni corazón, espera  con ansias a ser ignorado siempre de todos. Para fundir su cabellera en el lodo.

Milton, un indigente que conoce las calles de Latacunga como su camiseta vieja, las recorre respirando con esfuerzo, el cigarrillo le empieza a pasar factura. Es parte de una mal social, una hormiga que engordara las estadísticas.

La mendicidad un cáncer de esta sociedad desahuciada, pero que con pequeñas dosis de sed la trata de calmar como la campaña “da dignidad”, impulsada por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES). Jonathan Gualotuña trabajador del MIES dice que: “Latacunga es el lugar con indigentes en el Ecuador”, continua “los resultados de esta campaña se verán a largo plazo, la misión es convertir a los niños y adultos indigentes en empresarios”. Finaliza

El esmog espeso de la ciudad esconde misterios e historias de personas algunos héroes otros villanos unos olvidados, y otros injustamente recordados. Milton solo espera ser comprendido. Tiene hermanos pero ya sus rostros no recuerda (dice parpadeando), solo recuerda que es del barrio Cuatro Esquinas, y algo que lo queja pro no sabe si es el dolor físico o el del alma el que más le importa curar.

La calle es  su hogar (dice temeroso, cerrando los ojos), y la noche su fiel novia, quien nunca llega con las manos vacías, siempre le brinda una luna de queso para su estómago vacío. Entre tantas idas y vueltas ya solo le queda esperar, a la vida no le pode favores, solo le pide que alguien le corte los cables.
 
Por: Claudio Villa

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